La relojería entra en su era más pop con Audemars Piguet × Swatch
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AP X SWATCH se trata de una propuesta audaz que reescribe las reglas del coleccionismo y adapta la esencia de Audemars Piguet al estilo dinámico y creativo de Swatch
Por: Mildred Estrada
Fotografías: Cortesía swatch
La alta relojería suiza acaba de romper sus propias reglas. La nueva colaboración entre Audemars Piguet y Swatch convierte al icónico Royal Oak en un objeto inesperado, divertido y profundamente contemporáneo: un reloj de bolsillo pensado para llevarse al cuello, colgado del bolso o incluso como pieza de sobremesa.

Bajo el nombre Royal Pop, la colección reinterpreta dos universos legendarios. Por un lado, el refinamiento técnico del Royal Oak —el reloj creado por Audemars Piguet en 1972 que redefinió el lujo deportivo— y, por el otro, la energía irreverente de los Swatch POP de los años 80. El resultado es una propuesta vibrante donde el diseño, el color y la innovación mecánica dialogan con una estética inspirada en el arte pop y la cultura contemporánea.
La colección está integrada por ocho modelos Swiss-made fabricados en Bioceramic, el material insignia de Swatch que mezcla cerámica con componentes de origen biológico para lograr una textura suave y resistente. Cada pieza incorpora el revolucionario movimiento SISTEM51, ahora reinterpretado en una versión de cuerda manual con 15 patentes activas y más de 90 horas de reserva de marcha, consolidando el encuentro entre ingeniería de precisión y diseño experimental.

Más allá de su complejidad técnica, Royal Pop transforma la relación emocional con el reloj. Aquí no hay códigos rígidos ni formalidades clásicas: las piezas se llevan de manera libre y personal gracias a cordones de piel de becerro intercambiables en distintas longitudes. La colección propone una nueva forma de entender el lujo, menos solemne y mucho más expresiva.

Visualmente, cada modelo conserva detalles emblemáticos del Royal Oak, como el bisel octagonal con ocho tornillos hexagonales y la textura “Petit Tapisserie” en la esfera, reinterpretados en una explosión cromática que celebra el diseño como objeto cultural. Incluso el sonido del mecanismo al colocarse en el clip fue concebido como una firma acústica de la colección.
Entre las versiones destacan los modelos estilo Lépine, con corona a las 12 horas y una lectura minimalista de la hora, así como las variantes Savonnette, que incorporan subesfera de segundos y una estética más clásica. Todo convive bajo una misma idea: desafiar las convenciones de la relojería tradicional sin perder sofisticación.

Con Royal Pop, Audemars Piguet y Swatch no solo lanzan un reloj; proponen una pieza de conversación, un accesorio de estilo y un manifiesto creativo que demuestra que la relojería de lujo también puede ser lúdica, disruptiva y profundamente conectada con la cultura visual actual.