FASHION WEEK: ¿PERDIÓ AUTORIDAD SOBRE “LO NUEVO”?
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NYFW Spring/Summer 2027 reúne alrededor de 70 desfiles y presentaciones. Al mismo tiempo, un bolso nacido en 2008 regresa como apuesta para 2027, DVF vuelve a construir alrededor del wrap dress y más de 150 piezas de archivo celebran cuatro décadas de moda estadounidense. Nunca habíamos tenido tanto acceso, tantas colecciones ni tantas imágenes.
Entonces, ¿por qué resulta cada vez más difícil encontrar algo que realmente parezca nuevo?
Por Jasive Fernández
CEO l MM México Moda
FASHION WEEK: ¿PERDIÓ LA AUTORIDAD SOBRE “LO NUEVO”?
Durante décadas, una Fashion Week poseía uno de los bienes más valiosos de la industria:
El privilegio de descubrir.
Había que estar allí.
Editores, compradores, críticos y clientes veían las colecciones antes que prácticamente todo el mundo.
La primera fila significaba acceso.
La pasarela anticipaba el futuro.
Y seis meses después, buena parte de aquello comenzaba a aparecer en tiendas, editoriales y calles.
l Antes había que estar ahí para verlo. Hoy también hay que estar ahí para ser visto.
Galería y cobertura oficial CFDA de NYFW 2026
En 2026, ese sistema resulta considerablemente más difícil de defender.
New York Fashion Week Spring/Summer 2027 se celebra oficialmente del 10 al 15 de septiembre. Su calendario preliminar reúne alrededor de 70 desfiles y presentaciones, comenzando con el debut de Henry Zankov al frente de Diane von Furstenberg y terminando con Thom Browne.
Setenta oportunidades para descubrir qué viene después.
O, al menos, eso promete todavía el sistema.
Porque mientras Fashion Week continúa presentándose como escaparate de la próxima temporada, ocurre algo bastante curioso:
Buena parte de aquello que estamos esperando descubrir ya lo habíamos visto antes.

TODOS PODEMOS ESTAR EN PRIMERA FILA
Hay otra transformación todavía más evidente.
Esta temporada el CFDA y Rockefeller Center instalaron en The Rink una pantalla de 27 × 28 pies para transmitir gratuitamente los shows participantes del 10 al 15 de septiembre.
Es la tercera edición de NYFW Live at Rockefeller Center y su propósito declarado es precisamente llevar las colecciones estadounidenses fuera de la audiencia tradicional de la moda y acercarlas al consumidor.
Es una gran iniciativa:
Y también una extraordinaria metáfora de lo que le ocurrió a Fashion Week.
Crédito: Courtesy of CFDA / Rockefeller Center.
Ver fuente oficial y material de NYFW Live
EL ACCESO DEJÓ DE SER EXCLUSIVO.
Ya no hace falta una invitación para conocer una colección.
Ni siquiera hace falta estar en Nueva York.
Una persona en Ciudad de México, Madrid, Buenos Aires o Bogotá puede observar un desfile mientras sucede.
Instagram lo fragmentará.
TikTok lo reinterpretará.
Los medios lo editarán.
Los invitados lo transmitirán.
Las celebrities producirán otra noticia paralela.
Y para cuando la última modelo abandone la pasarela, probablemente ya habremos decidido cuáles fueron nuestros tres looks favoritos.
Qué eficiencia.
Incluso antes de haber tenido tiempo de pensar si realmente nos gustaron.
Crédito: Courtesy of eBay / CFDA.
Galería oficial Endless Runway: The Archive
LA PRIMERA FILA YA NO VENDE INFORMACIÓN. VENDE JERARQUÍA
La front row no desapareció.
Al contrario.
Probablemente nunca había generado tanto contenido.
Lo que cambió fue su función.
Antes significaba fundamentalmente:
VER PRIMERO.
Ahora significa también:
SER VISTO.
Celebrity.
Editor.
Comprador.
Influencer.
Embajador.
Cliente VIP.
Director creativo.
La primera fila funciona como un pequeño organigrama social de la industria.
Quién llegó.
Con quién llegó.
Qué llevaba puesto.
Dónde se sentó.
Quién estaba a su lado.
Quién consiguió backstage.
Y, ocasionalmente, también hablamos de la colección.
La propia apertura social de NYFW demuestra cuánto ha cambiado la arquitectura del acceso. El evento inaugural del CFDA reunió esta semana a nombres como Thom Browne, Michael Kors, Tory Burch, Tommy Hilfiger, Vera Wang, Joseph Altuzarra, Prabal Gurung y Willy Chavarria, junto a embajadores de NYFW como Becky G, Honey Dijon y Sebastian Yatra. (CFDA)
No es necesariamente negativo.
Fashion Week también es relaciones públicas, networking, negocio y cultura.

¿LA PRIMERA FILA SIGUE DICIÉNDONOS QUIÉN SABE DE MODA O CADA VEZ MÁS QUIÉN TIENE VISIBILIDAD DENTRO DE ELLA?

PERO EL VERDADERO PROBLEMA ESTÁ EN OTRA PALABRA:
“NUEVO”
La moda la utiliza constantemente.
Nueva colección.
Nueva temporada.
Nueva propuesta.
Nuevo bolso.
Nuevo director creativo.
Nueva silueta.
Nuevo objeto de deseo.
Todo es nuevo.
Curiosamente, muchas veces ya lo conocemos.
Y NYFW 2026 ofrece ejemplos extraordinariamente útiles.

Crédito: Courtesy of eBay / CFDA.
Galería oficial Endless Runway: The Archive
PROENZA SCHOULER: 2008 LLAMA A 2027
Proenza Schouler acaba de recuperar el PS1.
Jack McCollough y Lazaro Hernandez presentaron el bolso original en 2008, cuando la industria vivía todavía la era de los grandes It bags.
Dieciocho años después, Rachel Scott lo recupera bajo un nuevo nombre:
PS1 Walker.
La actualización fue desarrollada junto a Reed Krakoff, antiguo responsable creativo de Coach, y mantiene el espíritu utilitario del original mientras modifica líneas, pieles y construcción.
Se producirá íntegramente en Italia, llegará en tres tamaños y tendrá precios aproximados entre US$1,650 y US$2,590 cuando llegue al mercado en enero de 2027.
Y existe un dato que explica por qué recuperar un bolso conocido no es simplemente nostalgia.
Actualmente, los artículos de piel representan aproximadamente un tercio de las ventas de Proenza Schouler.
Entonces aparece la lógica empresarial.
Un archivo reconocido reduce incertidumbre.
Existe memoria.
Existe conversación.
Existe precedente comercial.
Existe reconocimiento.
La apuesta tiene sentido.
Pero MM plantea otra pregunta:
SI UNA DE LAS GRANDES APUESTAS DE 2027 NACIÓ EN 2008, ¿ESTAMOS CONSTRUYENDO EL FUTURO O PERFECCIONANDO LA EDICIÓN DEL PASADO?


Proenza Schouler oficial
DVF: 1972 SIGUE HABLANDO EN 2026
El 10 de septiembre, Diane von Furstenberg regresó oficialmente a la pasarela de Nueva York después de casi una década.
Henry Zankov debutó como director artístico de la firma. Había trabajado anteriormente en DVF como diseñador de knitwear desde 2014 antes de crear su propia marca. (Reuters)
DVF fue fundada en 1972.
Y más de medio siglo después, uno de los grandes pilares de su vocabulario continúa siendo el mismo:
El wrap dress.
Aquí debemos ser cuidadosos.
Eso no significa falta de creatividad.
Significa que Diane von Furstenberg consiguió algo que miles de diseñadores nunca consiguen:
Crear un código.
Chanel tiene el tweed.
Hermès, el Birkin.
Dior, el Bar.
Burberry, el trench.
Margiela, el Tabi.
DVF tiene el wrap dress.
El problema no es regresar a ellos.
La pregunta aparece cuando prácticamente toda una industria descubre simultáneamente que su futuro comercial resulta extraordinariamente cómodo cuando ya existe una fotografía del pasado que demuestra que funcionó.

Diane von Furstenberg oficial
Y EN PLENA FASHION WEEK, 150 PIEZAS DEL PASADO
Quizá ningún acontecimiento represente mejor esta paradoja que Endless Runway: The Archive.
Mientras Nueva York presenta Spring 2027, eBay y el CFDA organizaron una retrospectiva de más de 150 piezas raras, vintage y de archivo de diseñadores estadounidenses.
El proyecto, curado por Carlos Nazario y presentado por Jenna Lyons, recorre alrededor de cuatro décadas de moda estadounidense: desde el glamour de los setenta y el desarrollo del sportswear hasta el minimalismo y el grunge de los noventa y los diseñadores actuales. (CFDA)
Participan archivos de:
· Calvin Klein Collection.
· DVF.
· Michael Kors Collection.
· Proenza Schouler.
· Tommy Hilfiger.
· Vera Wang.
· Willy Chavarria.
Entre las piezas destacadas aparece un vestido de Calvin Klein Collection Spring/Summer 1996, un slip dress bordado con cristales de Michael Kors Collection Resort 1990 y una pieza de Vera Wang Spring/Summer 2024. (CFDA)
La ironía resulta difícil de ignorar.
MIENTRAS FASHION WEEK NOS PROMETE EL FUTURO, UNA DE LAS CONVERSACIONES MÁS INTERESANTES DE LA SEMANA CELEBRA EL PASADO.
No es una crítica a la exposición.
Al contrario.
Es probablemente una de las iniciativas culturalmente más interesantes de NYFW.
Precisamente por eso revela tanto.

Crédito: Courtesy of eBay / CFDA.
Galería oficial Endless Runway: The Archive
¿SE ESTÁ QUEDANDO LA MODA SIN NUEVOS ÍCONOS?
Hagamos un pequeño ejercicio:
Pensemos en objetos que puedan nombrarse sin mencionar siquiera la marca:
Birkin.
2.55.
Jackie.
Lady Dior.
Baguette.
Tabi.
Wrap dress.
Muchos nacieron hace décadas.
Mientras tanto, el sistema produce una cantidad extraordinaria de producto nuevo.
Solo NYFW tiene alrededor de 70 presentaciones y desfiles oficiales esta temporada. (CFDA)
Ahora multipliquemos.
Londres.
Milán.
París.
Madrid.
Copenhague.
Couture.
Menswear.
Bridal.
Resort.
Pre-fall.
Cápsulas.
Drops.
Colaboraciones.
Y después añadamos campañas, celebrities, influencers, TikTok, Instagram y millones de imágenes.
Nunca habíamos producido tanta moda.
Y quizá ahí esté precisamente el problema.
CUANDO TODO ES NUEVO, “NUEVO” DEJA DE SIGNIFICAR ALGO.

UN ÍCONO NECESITA ALGO QUE HOY ES CASI UN LUJO:
TIEMPO
Un ícono no nace cuando Marketing escribe “the new icon” en una campaña.
Por mucho que nos esforcemos.
Un ícono necesita repetición.
Reconocimiento.
Deseo.
Memoria.
Necesita atravesar temporadas.
Después años.
Y, si realmente funciona, generaciones.
Una maison necesita repetir códigos hasta conseguir que alguien pueda reconocerlos sin leer el logo.
El algoritmo quiere exactamente lo contrario.
Quiere:
nuevo.
nuevo.
nuevo.
nuevo.
Y mañana:
algo todavía más nuevo.
Ahí aparece una contradicción fundamental de nuestra época:
EL ALGORITMO EXIGE NOVEDAD l UNA MAISON EXIGE PERMANENCIA
Estamos pidiendo a los diseñadores que construyan memoria dentro de un sistema extraordinariamente eficiente para olvidar.

Galería y cobertura oficial CFDA de NYFW 2026
NO, LA MODA NO INVENTÓ AYER LA REPETICIÓN
Conviene evitar una crítica demasiado fácil.
La moda siempre ha mirado hacia atrás.
Yves Saint Laurent observó a Mondrian.
Vivienne Westwood tomó siglos de historia británica y los convirtió en provocación.
Alexander McQueen utilizó continuamente referencias históricas.
John Galliano construyó universos completos a partir de ellas.
Karl Lagerfeld pasó décadas reinterpretando los códigos de Gabrielle Chanel.
La historia de la moda es también la historia de extraordinarios diseñadores tomando algo existente y consiguiendo que vuelva a parecernos relevante.
Reinterpretar no es copiar.
Y repetir no necesariamente significa carecer de ideas.
El problema comienza en otro lugar.
LA MODA NO SIEMPRE INVENTA EL FUTURO.
A VECES SIMPLEMENTE SABE CUÁNTO TIEMPO ESPERAR PARA VOLVER A VENDERNOS EL PASADO.
¿Y QUIÉN TIENE AHORA LA AUTORIDAD SOBRE “LO NUEVO”?
Aquí está el verdadero cambio.
Durante décadas, esa autoridad estuvo extraordinariamente concentrada.
Diseñadores.
Grandes casas.
Editores.
Compradores.
Fashion Weeks.
Hoy el poder está fragmentado.
Una tendencia puede aparecer en TikTok.
Otra puede nacer en una comunidad digital.
Una prenda vintage puede convertirse repentinamente en objeto de deseo.
Una celebrity puede recuperar una silueta.
Un archivo puede viralizarse.
Una generación puede descubrir como “nuevo” aquello que otra utilizó hace veinte años.
Incluso el mercado de segunda mano participa ahora activamente en la construcción del deseo.
El propio CFDA señala que eBay registró en 2024 su mayor crecimiento interanual entre Gen Z y millennials dentro de su negocio de moda preloved. (CFDA)

La moda ya no baja exclusivamente desde la pasarela hacia la calle.
También sube desde la calle, desde la pantalla y desde el archivo hacia la pasarela.
Eso significa que Fashion Week no necesariamente perdió autoridad.
Pero sí perdió algo importante: EL MONOPOLIO DE LA NOVEDAD.
ENTONCES, ¿QUÉ PODER LE QUEDA?
Mucho.
Quizá simplemente hemos estado midiendo el poder equivocado.
Fashion Week ya no necesita existir únicamente para mostrarnos ropa.
Tenemos pantallas para eso.
Tampoco puede justificar seis días de industria simplemente diciéndonos qué será tendencia dentro de seis meses.
El verdadero activo físico de una Fashion Week es precisamente aquello que internet todavía no consigue reproducir completamente:
El acontecimiento:
Reunir talento.
Prensa.
Compradores.
Clientes.
Diseñadores.
Instituciones.
Fotógrafos.
Celebridades.
Estudiantes.
Inversores.
Generar negocio.
Construir relaciones.
Descubrir talento.
Provocar conversación.
Convertir durante algunos días una ciudad en el centro de una industria.
Eso continúa siendo poder.
Y probablemente sea mucho más importante que decidir si el pantalón será ancho o estrecho la próxima primavera.
FASHION WEEK NO ESTÁ MUERTA
Tampoco necesita que la salvemos.
Pero sí necesita algo que cualquier institución cultural necesita cuando cambia el mundo alrededor de ella:
Redefinir su autoridad.
Quizá su futuro no esté en decirnos:
“Esto es lo nuevo.”
Quizá esté en decirnos:
“Esto merece tu atención.”
Hay una diferencia enorme.
La primera afirmación pretende controlar el futuro.
La segunda exige algo considerablemente más difícil:
criterio.
Creo que es es precisamente el lujo que necesitamos recuperar.

LA PARADOJA DE 2026
Aproximadamente 70 desfiles y presentaciones en el calendario preliminar oficial.
Una pantalla de 27 × 28 pies democratizando el acceso.
Más de 150 piezas de archivo celebradas durante la misma Fashion Week.
Un bolso nacido en 2008 convertido nuevamente en apuesta para 2027.
Una firma fundada en 1972 reconstruyendo su futuro alrededor de uno de sus códigos históricos.
Cuatro décadas de moda estadounidense convertidas en exposición y subasta mientras las pasarelas anuncian la próxima temporada.
Los números cuentan una historia.
Y quizá no sea exactamente la que la industria pretende contar.
Nunca habíamos tenido tanta moda.
Nunca habíamos tenido tanto acceso a ella.
Nunca había circulado tan rápido.
Pero tener más colecciones no significa tener más ideas.
Tener más imágenes no significa construir más íconos.
Tener más espectadores no significa producir más relevancia.
Y colocar la palabra “nuevo” delante de algo tampoco consigue que realmente lo sea.
MM ABRE LA CONVERSACIÓN
No creemos que Fashion Week haya dejado de ser relevante.
Creemos que ha cambiado la razón por la que debería serlo.
Y precisamente por eso la exigencia debe ser mayor.
Porque si la industria ya no puede sorprendernos únicamente mediante acceso, celebrities, front rows o una nueva reinterpretación de algo que conocemos desde hace veinte años, tendrá que volver a competir con aquello que hizo grande a la moda: “Una idea”
Una idea suficientemente poderosa para hacernos mirar.
Para incomodarnos.
Para cambiar nuestra percepción.
Para construir un nuevo código.
Y, quizá algún día, para convertirse en archivo.

Por eso MM deja una pregunta abierta:
¿cuándo fue la última vez que viste algo en una pasarela y pensaste:
“nunca había visto esto antes”?
TE LEEMOS.....