KERING - GUCCI : El PRESTIGIO ya no garantiza las ventas
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La caída del 6% en las ventas de Gucci durante el tercer trimestre de 2026 vuelve a colocar a Kering bajo presión.
Mientras el grupo francés intenta recuperar el crecimiento, los resultados exponen un problema que afecta a buena parte de la industria:
Las grandes casas de lujo ya no pueden depender únicamente de su historia, sus precios y el reconocimiento de sus nombres.

Por Jasive Fernández I Founder & CEO MM México Moda
| 24 de octubre de 2026
Durante décadas, las grandes casas de moda construyeron un modelo comercial sostenido por el prestigio, la exclusividad y una capacidad extraordinaria para elevar sus precios.
El consumidor aceptaba pagar cifras cada vez mayores por productos respaldados por nombres históricos.
Pero el mercado está cambiando.
Los resultados publicados por Kering el 22 de octubre del 2026, confirman que Gucci, una de las firmas más reconocidas del lujo internacional, continúa enfrentando dificultades para recuperar su crecimiento.
La casa italiana registró ingresos de 1,291 millones de euros durante el tercer trimestre de 2026, lo que representa una caída del 6% en términos comparables respecto al mismo periodo del año anterior.
El dato adquiere mayor relevancia al observar el desempeño del grupo francés, propietario también de Saint Laurent, Bottega Veneta, Balenciaga y Alexander McQueen.
Kering reportó ingresos trimestrales de 3,345 millones de euros, prácticamente estables en cifras publicadas, pero con una disminución comparable del 1%.
La diferencia entre ambos resultados revela que el problema no afecta de la misma manera a todas las marcas del conglomerado.
Gucci continúa siendo uno de sus mayores desafíos.

GUCCI: CUANDO EL RECONOCIMIENTO DE MARCA NO ES SUFICIENTE
Gucci posee algo que muchas empresas tardarían generaciones en construir: reconocimiento internacional, historia, distribución global y una presencia consolidada dentro de la cultura contemporánea.
Sin embargo, ninguno de estos atributos garantiza que el consumidor continúe comprando.
Las ventas de la firma a través de sus tiendas propias y canales digitales retrocedieron un 9% en términos comparables durante el trimestre.
La menor afluencia de compradores, especialmente en China continental y Japón, sigue siendo uno de los principales obstáculos para su recuperación.
Aunque Kering reportó mejoras en las tasas de conversión, los precios medios y el valor promedio de las transacciones, estos avances no fueron suficientes para compensar la reducción del tráfico comercial.
El fenómeno plantea una pregunta importante para la industria:
¿De qué sirve que una marca sea reconocida mundialmente si ese reconocimiento deja de convertirse en ventas?
La respuesta obliga a revisar una de las premisas tradicionales del lujo:
La creencia de que el prestigio acumulado protege indefinidamente el valor comercial de una firma.

EL RETO DE DEMNA Y LA TRANSFORMACIÓN CREATIVA
La recuperación de Gucci también está vinculada a su evolución creativa.
Con Demna al frente de la dirección artística, la firma busca construir una nueva etapa comercial y estética, respaldada por una revisión de sus productos, precios y colecciones.
Los bolsos ocupan una posición central dentro de esta estrategia, mientras que el prêt-à-porter y el calzado permanecen como categorías prioritarias.
Pero transformar una casa de lujo no consiste únicamente en presentar nuevas colecciones.
Requiere reconstruir el deseo de compra, recuperar clientes, atraer nuevas generaciones y conseguir que la propuesta creativa se traduzca en resultados comerciales.
La creatividad puede generar interés.
La verdadera prueba comienza cuando ese interés debe convertirse en demanda.
Y Gucci todavía tiene que demostrar que puede lograrlo de manera sostenida.
EL CONSUMIDOR DE LUJO ESTÁ REVISANDO SUS PRIORIDADES
El debilitamiento de la demanda en determinados mercados no significa necesariamente que el consumidor haya perdido interés por el lujo.
Significa que está evaluando de manera diferente aquello por lo que está dispuesto a pagar.
El incremento acumulado de precios, la repetición de productos, la saturación comercial y la velocidad de las tendencias han colocado nuevas exigencias sobre las marcas.
Hoy, el prestigio necesita estar acompañado de diseño, calidad, experiencia, servicio y una propuesta comercial capaz de justificar su precio.
Para las casas históricas, esto representa un desafío especialmente complejo.
Deben conservar los atributos que las hicieron relevantes y, simultáneamente, responder a un consumidor que dispone de más información, compara alternativas y cuestiona con mayor facilidad el valor de una compra.
El nombre en una etiqueta continúa teniendo importancia.
Pero ya no siempre resulta suficiente.
Esto no significa que el lujo esté desapareciendo.
Significa que las fórmulas que impulsaron su expansión durante las últimas décadas están siendo sometidas a una revisión comercial.
El futuro podría favorecer a las casas capaces de equilibrar creatividad, calidad, exclusividad y disciplina empresarial, sin depender exclusivamente de su reputación histórica.
EL ANÁLISIS DE MM
Gucci no ha perdido su reconocimiento.
Ha perdido parte del impulso comercial que convirtió ese reconocimiento en uno de los negocios más poderosos de la moda.
La diferencia es nuestro foco:
- Una marca puede seguir ocupando un lugar privilegiado en la industria y, al mismo tiempo, enfrentar dificultades para sostener sus ventas.
- Para Kering, recuperar Gucci será una prueba de su capacidad de gestión.
- Para lel lujo, representa una advertencia sobre los límites del prestigio cuando deja de estar acompañado por una propuesta comercial convincente.
