ST-GERMAIN transforma la temporada del Spritz y conquista las copas mexicanas
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Por: Mildred Estrada
Fotos: Cortesía ST-GERMAIN
Hay bebidas que se convierten en parte de una temporada y otras que logran transformar la manera en que la vivimos.
El Spritz pertenece a esta segunda categoría y, en los últimos años, ha encontrado nuevas formas de expresarse. Entre perfiles más frescos, florales y ligeros, el clásico aperitivo europeo evoluciona y ST-GERMAIN se coloca en el centro de esta tendencia.

Pero, ¿qué es ST-GERMAIN?
Se trata de un licor francés elaborado a partir de flores de saúco silvestres, frescas y recolectadas a mano.
Su perfil dulce, ligero y floral, con delicadas notas de madreselva y pera, lo ha convertido en uno de los ingredientes más reconocibles de la coctelería contemporánea.
Su versatilidad permite incorporarlo a diferentes creaciones, desde Margaritas y Martinis hasta el cada vez más popular ST-GERMAIN Spritz.

De acuerdo con NielsenIQ, durante los últimos tres meses la demanda de ST-GERMAIN creció 40% en Estados Unidos, impulsada por el interés en nuevas expresiones del Spritz.
En México, la tendencia también toma fuerza: a junio de 2026, alcanzó la posición número dos de su categoría en FYTD’27, con un crecimiento de 22.2% en valor y 22.3% en volumen frente al año anterior.

El interés también se refleja en el mundo digital.
Durante 2025, las búsquedas globales relacionadas con ST-GERMAIN Spritz aumentaron 20%, alcanzando su punto más alto durante primavera y verano, una época que ya es reconocida como la auténtica “temporada del Spritz”.
A esto se suma que, de acuerdo con ISCAM a junio de 2026, la marca se mantiene dentro del Top 5 en centros de consumo en México y avanzó una posición durante el último año.

Más allá de las cifras, este crecimiento responde a una nueva manera de entender la coctelería: bebidas refrescantes, fáciles de disfrutar y perfectas para acompañar encuentros casuales, tardes de terraza, aperitivos y reuniones entre amigos.
El Spritz que marca la temporada
Parte de su atractivo está precisamente en su sencillez. Para preparar un ST-GERMAIN Spritz basta llenar una copa de vino con hielo y agregar 60 ml de MARTINI Prosecco, 60 ml de agua mineral y 45 ml de ST-GERMAIN. El toque final llega con una rodaja de limón amarillo.
El resultado es una bebida fresca, burbujeante y de carácter floral que conserva el espíritu relajado del Spritz, pero incorpora una personalidad diferente gracias a la flor de saúco.

Así, ST-GERMAIN no solo acompaña la evolución de uno de los cocteles más populares de los últimos años; también representa una nueva forma de disfrutar la temporada: Más fresca, floral, versátil y, sobre todo, social. Una tendencia que ya encontró su lugar en las barras, terrazas y reuniones mexicanas y que confirma que el Spritz todavía tiene mucho por contar.