HUBLOT: EL ORO, EL CAUCHO Y LA HISTORIA DE UNA REVOLUCIÓN RELOJERA
Compartir
Con el Classic Fusion Tributo, Hublot recupera el diseño que desafió las convenciones de la relojería suiza en 1980.
La presentación en Ciudad de México reunió a Julien Tornare, CEO de la firma, coleccionistas y personalidades como Ludwika Paleta, Iván Amozurrutia, Oribe Peralta, Jared Borgetti y Oswaldo Sánchez, en una celebración donde el legado de Carlo Crocco volvió a ocupar el centro de atención.
Por Mildred Estrada | Editorial Director, MM México Moda
Fotografías: MM México Moda

El día que el oro dejó de ser convencional
En 1980, cuando la relojería suiza todavía encontraba en los metales preciosos, las correas de piel y los códigos clásicos sus principales símbolos de prestigio, Carlo Crocco presentó una pieza que parecía desafiar el sentido común del lujo: un reloj de oro acompañado de una correa de caucho negro.
La propuesta era tan sencilla como provocadora. Dos materiales que hasta entonces pertenecían a categorías opuestas compartían por primera vez el protagonismo en un reloj de alta gama.
El resultado fue Hublot, una firma que encontró en aquella combinación el fundamento de su filosofía creativa: Art of Fusion.
Cuarenta y seis años después, la manufactura suiza regresa al punto de partida con el Classic Fusion Tributo, presentado en México durante la vigésima edición del Salón Internacional Alta Relojería (SIAR).
MM México Moda estuvo presente y fue testigo de la presentación de una pieza que permite comprender cómo una decisión estética puede transformar la historia de una marca.

Classic Fusion Tributo: el origen reinterpretado
El Classic Fusion Tributo recupera la arquitectura del reloj creado por Crocco, reconocible por su bisel circular inspirado en la ventanilla de un barco, su esfera negra y la combinación de metal precioso con caucho.
La versión de oro amarillo representa el vínculo más directo con el modelo de 1980.
Su caja de 38 milímetros conserva las proporciones equilibradas del diseño original, que medía 36 milímetros, mientras que los doce tornillos visibles del bisel subrayan el carácter arquitectónico de la pieza.
La esfera negra mantiene una composición deliberadamente limpia. Las agujas doradas, el discreto fechador y la inscripción MDM a las seis horas permiten que los materiales y las formas sean los verdaderos protagonistas.
El contraste es particularmente atractivo: el brillo cálido del oro frente a la superficie negra del caucho, un material asociado históricamente con la funcionalidad deportiva.
La colección también contempla una versión de oro blanco, con esfera de ónice negro pulido, que propone una lectura más discreta del mismo diseño.
Ambas ejecuciones recuperan los elementos que distinguieron al primer Hublot, aunque con diferencias técnicas importantes.
Mientras que el modelo histórico utilizaba un movimiento de cuarzo, el Classic Fusion Tributo incorpora un mecanismo automático de manufactura y un fondo de zafiro que permite apreciar su funcionamiento.
La actualización resulta significativa: Hublot conserva la apariencia de una pieza que marcó una época, pero la desarrolla con recursos propios de la relojería mecánica contemporánea.

MDM: tres letras que explican parte de su historia
Entre los detalles del Classic Fusion Tributo destaca una inscripción que podría pasar inadvertida para quienes no conocen los primeros años de la firma.
Las letras MDM, situadas a las seis horas, recuperan la denominación histórica MDM Genève, utilizada durante los orígenes de Hublot.
La referencia también conecta con Main Dans la Main, fundación creada por Carlo Crocco en 1998 para apoyar proyectos humanitarios y educativos.
Con motivo de este homenaje, la manufactura anunció una aportación de 100,000 francos suizos a la organización.
Es un detalle que amplía la historia del reloj: detrás de la estética reconocible de Hublot existe también una trayectoria empresarial y personal que comenzó mucho antes de que el concepto Art of Fusion se convirtiera en su principal declaración creativa.
SIAR 2026: México y su creciente relevancia relojera
Celebrada del 20 al 22 de octubre en The St. Regis Mexico City, la vigésima edición del SIAR reunió a alrededor de 50 firmas internacionales y a una comunidad especializada de coleccionistas, distribuidores, directivos y profesionales de la alta relojería.
La participación de Hublot estuvo encabezada por Julien Tornare, CEO de la manufactura, acompañado por Lucía Calderón Fernández, Brand Director de Hublot México, y Julie Adrien, Marketing and Communication Manager, representantes del equipo de la firma en el país.

La elección de México como escenario de este lanzamiento resulta relevante dentro de la estrategia comercial de las grandes casas suizas.
El país se ha consolidado como uno de los espacios de encuentro más importantes de la alta relojería en América Latina, con consumidores que prestan creciente atención a la historia de las manufacturas, la calidad de sus movimientos, la producción y el valor de colección.
En este contexto, Hublot presentó una pieza cuya importancia no depende de una complicación espectacular, sino de su lugar en la evolución del diseño relojero.
El Classic Fusion Tributo permite apreciar una diferencia esencial entre novedad y legado: lo primero despierta curiosidad; lo segundo puede sostener el interés durante generaciones.
Tribute to Crocco: una celebración entre relojería, cultura y personalidades
Como parte de su participación en SIAR, Hublot celebró Tribute to Crocco, un encuentro dedicado al fundador de la firma y al reloj que dio origen a su historia.
La reunión congregó a representantes de la manufactura, coleccionistas y figuras del entretenimiento y el deporte.
Entre los invitados destacó Ludwika Paleta, actriz cuya trayectoria en cine y televisión la ha convertido en una de las personalidades más reconocidas del panorama mexicano.
Ludwika Paleta: el atractivo de la elegancia discreta
Entre las personalidades presentes, Ludwika Paleta aportó una referencia de estilo que dialoga naturalmente con el carácter del Classic Fusion Tributo.
La actriz ha desarrollado una trayectoria pública que abarca distintas generaciones, acompañada de una imagen sofisticada y reconocible.
Su presencia durante la celebración también permite observar cómo las firmas de alta relojería construyen relaciones con figuras cuya influencia cultural no depende exclusivamente de la moda.
En este segmento, el reloj cumple una función distinta a la de un accesorio pasajero: forma parte de una elección personal que puede expresar preferencias estéticas, conocimiento del diseño y aprecio por la artesanía.
Las imágenes exclusivas de MM ÉLITE reúnen algunos de los momentos y protagonistas de la velada, ofreciendo un acercamiento a la dimensión social de una de las presentaciones destacadas del SIAR.

Los embajadores de Hublot: del deporte al entretenimiento
La historia contemporánea de Hublot también se explica a través de su relación con personalidades del deporte, la música y el espectáculo.
La firma ha desarrollado una estrategia que conecta sus colecciones con disciplinas donde el rendimiento, la precisión y el reconocimiento internacional desempeñan un papel fundamental.
También figuraron personalidades como Iván Amozurrutia, Oribe Peralta, Jared Borgetti y Oswaldo Sánchez, nombres vinculados con disciplinas que forman parte del universo de relaciones y colaboraciones de Hublot.
La celebración reflejó una característica de la firma: su capacidad para vincular la relojería con otros ámbitos culturales sin desplazar al producto como protagonista.
Para una casa que hizo del contraste su principal recurso creativo, la convivencia entre el rigor técnico de un reloj mecánico y la energía del entretenimiento contemporáneo resulta especialmente coherente.
La elección de estos perfiles responde a una estrategia que amplía la presencia cultural de la manufactura y acerca la relojería a públicos que pueden descubrir la firma a través del cine, la música o el entretenimiento.
La vigencia de un diseño extraordinario
En un mercado donde las ediciones especiales y las innovaciones técnicas se suceden constantemente, Hublot ha elegido mirar hacia su primera creación.
El Classic Fusion Tributo recuerda que la historia de una manufactura también puede escribirse mediante decisiones aparentemente pequeñas: elegir un material inesperado, modificar una proporción o cuestionar una regla aceptada durante décadas.
El oro y el caucho continúan siendo una combinación singular. Lo que en 1980 parecía incompatible terminó por convertirse en uno de los códigos más reconocibles de la relojería contemporánea.
La presentación en SIAR 2026 confirmó la relevancia de ese legado y su capacidad para conectar con nuevos coleccionistas.
Porque el privilegio de un verdadero clásico no consiste en permanecer intacto, sino en conservar su valor mientras el mundo cambia.

